EL MESÍAS
La verdad es que con las turras que les estoy dando, creo que llegados a este punto, no me quedarán muchos lectores, así que siguiendo un consejo del bueno de David Summers, y a la espera de que: o no me vuelva a leer nadie más, o que me cierren la cuenta, o incluso me imputen un delito de odio, “de hoy no pasa, que voy a pasármelo bien”.
Progres, correctores morales, definidores del nuevo lenguaje, ideadores de ministerios y consejerías, o cualesquiera otros ciudadanos de este nuestro siglo XXI con mucha más decencia, sentido del civismo y por supuesto menos fachas que yo, me dirijo a ustedes en primer lugar: ¡No sigan leyendo!, salvo que su intención sea adjuntar esto a una denuncia.
Me encantaría saber más de informática para que, mientras ustedes leen este post, pudiera sonar o bien la canción de “Había una vez un circo” o esa de “Pedro, Pedro, Pedro, Pedro, Pè”, pero bueno háganme el favor, ténganlas en mente. Empecemos…
Allí estaba él, ese héroe sin capa, ¡qué porte, qué altura, qué guapura, qué tipazo Super P.!, allí estaba él, sin miedo al barro, sin aceptar la derrota, porque los héroes son así, los héroes nunca se rinden, solo vuelven atrás para coger impulso. Bueno en este caso el impulso se lo dio un Peugeot, que no está la situación climática para recorrerse España a pie en verano.
Y como todos los héroes, ¿qué sería de ellos sin su círculo, sin sus fieles amigos? Aquellos que les sustentan en los momentos más bajos, aquellos que aun cuando todos te dan la espalda nunca dejan de creer, aquellos que no sabes si se subieron contigo al Peugeot porque creían en ti, o porque entre meeting y meeting había un “bar de luces” de paso.
Contra todo: contra tu partido (recuento de papeletas de aquellas primarias aparte); contra la sociedad, a la que los nuevos fachas tienen sometida; contra la corrupción de la Gürtel, de la cual no se salva una sola institución; contra la división de España, porque indudablemente había que aplicar el 155 ¿O quizá se pueda cambiar de opinión?
Contra todo esto se erigió nuestro héroe porque solo él puede salvar a Gotham, perdón quiero decir España, de la destrucción. ¿O quizá quería decir Gotham? Igual es solo esto, ¿igual Batm… perdón Super P., solo crea el crimen para salvarnos de él?
Solo tú, bueno y tu pequeña ayudante amiga de la propiedad conmutativa, podéis hablar de los derechos de los trabajadores, pese a que vuestras excelsas vidas laborales cotizando para algo que no sea el sudor de los españoles no lo respaldan. Por eso nuestro héroe no descansa, no coge vacaciones (a excepción de aquellos cinco días de reflexión, tras un “pequeño” escándalo de la parienta).
Se lo ha tomado nuestro héroe muy en serio, ha debido leer más cómics de Marvel, que Don Quijote novelas de caballería, porque no ha dejado un solo detalle al azar:
- ¿Doble identidad? Check: Pues nadie pensaría que aquel timorato patriota que organizaba meetings con la bandera española de fondo y que predicaba la urgencia del ya mentado 155, pudiera ser la misma persona que ese héroe anónimo que a golpe de decretazos, y reuniones en Waterloo, vendía España en trocitos (cual cédula hipotecaria en el apogeo de Lehman Brothers), a cambio de un día más en la poltrona.
- ¿Artefactos de superhéroe? Check: cuentas con tus super decretos leyes, tus indultos, y tus estados de alarma, no hay Constitución que los frene; cuentas con tu supervehículo, un avión supersónico con nombre de Vengador que, en un pestañeo, te traslada a ti y a tu señora a Benicasim, para ver el concierto en primera fila; y como no, con tu super chubasquero, el cual debe estar hecho de un material aún no conocido por el hombre, pero que es capaz de repeler la mierda como si la misma no fuera contigo.
- ¿Un disfraz? Bueno un disfraz todavía no, aunque hemos de reconocer que, con el maquillaje de aquella rueda de prensa, para hablar de la decepción por la detención de tu nº 3 (el segundo, que al primero ya le dedicaremos algún capítulo), casi no te reconocemos.
- ¿Supervillanos? Supercheck: en la mayor de las oscuridades, cuando nadie puede salvar al pueblo del fascismo, tú combatirás a los defensores de la injusticia. No habrá tregua para los trabajadores que consideren que expoliarles fiscalmente el 50% de su trabajo es injusto; para los jueces machistas que liberan a violadores o encarcelan a pobres presos políticos; para aquellos medios de comunicación que irreductibles sigan sin acatar tu mensaje; para aquellos egoístas que intenten la osadía del emprendimiento por encima de tus trabas y burocracias.
- ¿Una causa? ¡Y qué causa! Allá donde claves tu bandera con el puño y la rosa no habrá paz para los malvados: quienes pidan seguridad ciudadana será acusados de racistas; quienes defiendan las tradiciones y la cultura serán llamados asesinos y retrógrados; quienes quieran tener una segunda vivienda a salvo de extraños, castigados fiscalmente, pues son los más insolidarios. Fachas de toda índole, no descansaréis mientras a Super P le quede un aliento para combatiros.
Nuestro héroe no parará, la revolución no ha hecho más que empezar, está convencido, él es el Mesías. Él es la tirita que el territorio necesita, pues nada une más que distraer la atención con el unboxing de un dictador hace 50 años yacido, mientras se predica la moral de terroristas condenados por ejecutar a sus vecinos a sangre fría hace escasos días. Él es el tintero, pues en sus venas porta la tinta del rojo más puro.
Así que aquí mi mensaje de ánimo,
no te rindas Héroe, pues tú eres nuestra última salvaguarda frente a la tan
temida Libertad.
Abrazos.
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